Estaba viendo el telediario cuando empezaron a hablar sobre la depresión, aunque siempre la relacionaban con la crisis, y como futuro bioquímico pensé que a lo mejor podía tener una causa científica y no solo nos venden los antidepresivos para ganar dinero.

Parece ser que si, que hay una simple sustancia (la de la derecha, de la que en Pubmed hay mas de 41000 entradas sólo de su receptor) que es la causante de estos males que ahora parecen tan modernos y es la serotonina o 5-HT, un neurotransmisor que liberan las neuronas cuando se comunican mediante sinapsis. Pero su función en el nuestro humor se debe a que actúa sobre  la ira, la agresión, la temperatura corporal,  el sueño, el vómito, la sexualidad, y el apetito.

Esta sustancia para ser relativamente nueva pero en 1948 ya fue descubierta  por un grupo de investigadores de una clínica de Cleveland  que creían que era un vasoconstrictor más del plasma sanguíneo o serum (de ahí su nombre), pero no podían estar mas equivocados…

Entre las principales funciones de la serotonina esta la de regular el apetito mediante la saciedad, equilibrar el deseo sexual, controlar la temperatura corporal, la actividad motora y las funciones perceptivas y cognitivas. La serotonina interviene en otros conocidos neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, que están relacionados con la angustia, ansiedad, miedo, agresividad, así como con  los problemas alimenticios.

La serotonina también es necesaria para elaborar la melatonina (inductor del sueño) y es la encargada de la regulación del sueño.  Como regula nuestro estado de sueño/vigilia se convierte en el reloj particular de cada uno que coordina una serie de funciones biológicas como la temperatura corporal, la hormona del estrés (cortisol) y los ciclos del sueño. La correcta coordinación de estos cuatro elementos hace que podamos dormir profundamente y despertar descansados.. Como la producción de este neurotransmisor depende de la cantidad de luz recibida en otoño e invierno es normal que tengamos esa sensación de apatía que no ocurre en primavera o verano.

Pero nos vamos a centrar en la parte relacionada con los trastornos mentales y el cerebro.

Cambios en el nivel de esta sustancia se asocian con desequilibrios mentales como la esquizofrenia o el autismo infantil además según algunos estudios son gemelos indican que esta causa puede tener un origen genético y ser heredable.

También juega un papel importante en el trastorno obsesivo compulsivo, un desorden de ansiedad. Algunos hongos alucinógenos, el LSD y el éxtasis actúan fuertemente en los receptores serotonínicos. Los bajos niveles de serotonina en personas con fibromialgia explican en parte el porqué de los dolores y los problemas para dormir. Dichos niveles bajos se han asociado también a estados agresivos, depresión y ansiedad e incluso a las migrañas, debido a que cuando los niveles de serotonina bajan, los vasos sanguíneos se dilatan. También se ha encontrado que en personas en las que no tienen las enzimas que producen serotonina tienen mayor tendencia a la ansiedad y a la depresión.

Y como apunte para las mujeres, se ha detectado que en otras especies (todavía no en humanos) que las hormonas ováricas afectan a la expresión de estas enzimas por lo que se podría ser una explicación para la depresión post-parto.

Por lo tanto la serotonina  es una sustancia que es imprescindible para el funcionamiento de nuestro cuerpo y sobre todo para nuestro cerebro así que hay muchas investigaciones para conocer sus implicaciones médicas y sobre todo por las farmacéuticas para intentar “sanar la epidemia” de casos de ansiedad y depresión que últimamente hay.

Así que haré un repaso rápido a los tratamientos  más comunes que actualmente hay para la depresión ya que es atacando a la serotonina como se suele actuar.

Las sales de litio se utilizan para estabilizar estados anímicos alterados como el  trastorno bipolar, la depresión y también  euforia  exacerbada. El litio disminuye los niveles de noradrenalina, otro neurotransmisor relacionado esta vez con la excitabilidad. Aunque se pensó que se podían utilizar para tratar la gota, las dosis necesarias eran tan elevadas que se le buscaron usos y en los años 50 un psiquiatra australiano vio que servían para las enfermedades mentales. Según estudios recientes  en poblaciones humanas que beben agua con mayores niveles de litio de forma natural tienen menores tasas de suicidio. Aunque tardan en hacer efecto y  tienen bastantes efectos secundarios todavía siguen siendo utilizadas.

 Otros de los descubrimientos fortuitos fueron los antidepresivos tricíclicos ya que en también en los años 50 se buscaba un tratamiento para la alergia y se descubrió su efecto antidepresivo de casualidad. Se trata de fármacos que actúan con facilidad en las neuronas porque tienen una gran solubilidad en los lípidos y pueden atravesar las membranas de éstas. Pero por esta razón casi todos los fármacos de este tipo pasan a la leche materna.esta vez con la excitabilidad. Aunque se pensó que se podían utilizar para tratar la gota, las dosis necesarias eran tan elevadas que se le buscaron usos y en los años 50 un psiquiatra australiano vio que servían para las enfermedades mentales. Según estudios recientes  en poblaciones humanas que beben agua con mayores niveles de litio de forma natural tienen menores tasas de suicidio. Aunque tardan  tienen bastantes efectos secundarios todavía siguen siendo utilizadas.

Y por último los inhibidores de la recaptación de serotonina, que aunque pueden englobar a parte de los de antes por sus efectos, en general se refieren a  medicamentos que actúan específicamente sobre estos receptores, aumentando la concentración de serotonina al inhibir las sus recaptadores( la foto de arriba) que evitan que se vuelva a captar.  Uno de este tipo de medicamentos es el famoso Prozac que se empezó a comercializar en el 87 o el escitalopram (Lexapro) más actual ,y que se explica como funcionan en el video de abajo. Pero este uno de los llamados antidepresivos de primera generación, los que hay ahora a la venta tienen menos  efectos secundarios y  además según la Asociación Americana de Psiquiatría sirven para muchos tipos de trastornos mentales. Pero hay que tener cuidado ya que en exceso pueden provocar síntomas como los del éxtasis o el LSD.


Así  que puede que la llave para curar nuestros males esté en algo tan simple pero a la vez complicado como es la serotonina.

Sergio Gómez